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Climatizar un almacén logístico: guía para naves grandes
Cómo climatizar un almacén logístico: qué exige la normativa, qué sistemas funcionan en naves grandes, cómo dimensionarlos y cómo reducir el consumo.

Climatizar un almacén logístico rara vez significa instalar aire acondicionado en toda la nave. En espacios de miles de metros cúbicos, lo que funciona es combinar ventilación y renovación de aire, movimiento de aire a baja velocidad, enfriamiento evaporativo o aprovechamiento del aire exterior, todo regulado por un control automático que ajusta cada equipo a la temperatura, la humedad y la ocupación reales. El punto de partida es siempre un estudio de la nave: volumen, altura, actividad, mercancía y orientación. Esta guía explica qué debe cumplir la instalación en España, qué opciones existen, cómo se dimensiona y cómo evitar que la factura energética se dispare.
SierracalderinaClimatización eficiente para grandes almacenesSierracalderina diseña, instala y mantiene sistemas de ventilación y climatización industrial adaptados a las necesidades de cada nave.Conoce las solucionesEn resumen
- Una nave grande se climatiza por capas: renovación de aire, destratificación y movimiento de aire, enfriamiento evaporativo y, solo donde hace falta, climatización de precisión.
- La normativa española fija mínimos de temperatura, humedad y renovación de aire para los puestos de trabajo, y el RITE regula el diseño, el dimensionado y el mantenimiento de las instalaciones térmicas.
- El dimensionado parte de la nave y su actividad (altura, carga térmica, personas, mercancía), no de una cifra genérica de kilovatios por metro cuadrado.
- Un controlador autónomo que decide según temperatura, humedad y CO₂ evita sobredimensionar y reduce las horas de funcionamiento innecesarias.
Tabla de contenidos
- Por qué merece la pena climatizar y ventilar un centro logístico
- Qué determina lo que necesita tu nave
- Qué exige la normativa en España
- Sistemas para climatizar una nave logística
- Cómo se dimensiona un sistema
- Cómo reducir el consumo de un almacén ya en marcha
- Mantenimiento: lo que mantiene el sistema rindiendo
- Cómo trabajamos un proyecto de climatización logística
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Por qué merece la pena climatizar y ventilar un centro logístico
Un almacén es un lugar de trabajo físico, con carretilleros, preparadores de pedidos y muelles de carga abiertos buena parte del día. En verano, la cubierta metálica acumula calor y el aire caliente se queda bajo el techo. En invierno, las puertas de muelle dejan entrar el frío y el personal pasa horas en un ambiente incómodo. Ese malestar tiene consecuencias: más fatiga, más errores y menos ritmo de trabajo.
Hay tres razones prácticas para actuar:
- Las personas. El estrés térmico afecta a la salud y al rendimiento de quienes trabajan en la nave. Además, el empleador tiene obligaciones legales sobre las condiciones ambientales, que veremos más abajo.
- La mercancía. Alimentación envasada, cosmética, electrónica, productos químicos o papel reaccionan mal a los picos de temperatura y a la humedad. Un almacén sin control térmico acaba asumiendo mermas.
- Los equipos. En instalaciones automatizadas, con transelevadores, shuttles o cintas, una temperatura estable y un aire controlado ayudan a que la maquinaria rinda y se desgaste menos.
A ello se suma el aire en sí: en naves con carretillas, polvo de embalaje o tránsito de camiones, renovar el aire evita ambientes viciados y mejora el confort general.
Qué determina lo que necesita tu nave
Dos almacenes del mismo tamaño pueden necesitar soluciones muy distintas. Estos son los factores que condicionan el proyecto:
- Volumen y altura. No es lo mismo una nave de 6 m que un almacén de 12 m con estanterías altas, donde el aire caliente se estratifica y los pasillos quedan sin movimiento de aire. Para este caso tenemos una página específica sobre la ventilación de almacenes con estanterías altas.
- Actividad y maquinaria. Una zona de picking con mucho personal genera necesidades distintas a una zona de paletizado con poca presencia humana. Las carretillas de combustión añaden contaminantes; las eléctricas, calor y carga de baterías.
- Automatización. Los sistemas automáticos tienen rangos de temperatura de trabajo que conviene respetar.
- Aberturas disponibles. Puertas de muelle, lucernarios, ventanas y huecos en fachada determinan cuánta ventilación natural puedes aprovechar y dónde colocar extractores.
- Clima exterior. Una nave en el interior peninsular, con veranos largos y secos, admite enfriamiento evaporativo con mucha eficacia. En zonas húmedas de la costa norte o mediterránea, el planteamiento cambia.
- Ocupación y turnos. Cuántas personas hay, cuándo y dónde. Un almacén con tres turnos tiene una demanda muy distinta a uno que trabaja solo por la mañana.
- Tipo de mercancía. Si almacenas producto con temperatura controlada, como medicamentos, el proyecto entra en otra categoría. Lo desarrollamos en nuestra página de climatización de almacenes farmacéuticos de temperatura controlada.
También importa la envolvente: cubierta, aislamiento y orientación. Cuanto menos calor entra o se pierde por el edificio, menos tiene que compensar el sistema. Por eso, antes de elegir equipos, conviene medir y revisar la nave.
Qué exige la normativa en España
La climatización de un almacén no es solo una cuestión de confort. Hay dos normas que debes tener presentes.
Condiciones de los lugares de trabajo: RD 486/1997
El Real Decreto 486/1997, explicado por el INSST, fija las condiciones ambientales de los lugares de trabajo:
| Parámetro | Valor de referencia |
|---|---|
| Temperatura en trabajos sedentarios (oficinas) | 17 a 27 ºC |
| Temperatura en trabajos ligeros | 14 a 25 ºC |
| Humedad relativa | 30 a 70 % (mínimo del 50 % en locales con riesgo por electricidad estática) |
| Renovación de aire en trabajos sedentarios | 30 m³ de aire limpio por hora y trabajador |
| Renovación de aire en el resto de casos | 50 m³ de aire limpio por hora y trabajador |
En un almacén, la mayoría de los puestos de preparación de pedidos y manipulación encajan en trabajos ligeros o más exigentes, y las oficinas y cabinas de control en trabajos sedentarios. Conviene que el técnico que diseñe la instalación identifique qué zona entra en cada categoría.
Un detalle que afecta a la elección del sistema: como la humedad relativa tiene un techo del 70 %, el enfriamiento evaporativo, que añade humedad al aire, se diseña y se controla para no superarlo.
El mismo real decreto exige mantenimiento periódico y corrección rápida de las deficiencias que puedan afectar a la seguridad y la salud. Si la nave usa ventilación, debe mantenerse en buen estado, y un sistema de control debe avisar de las averías cuando sean relevantes para la salud de las personas.
Instalaciones térmicas: el RITE
El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), aprobado por el Real Decreto 1027/2007, establece las exigencias de eficiencia energética y seguridad que deben cumplir las instalaciones térmicas destinadas al bienestar e higiene de las personas. Afecta al diseño, el dimensionado, la ejecución, el mantenimiento y el uso. En la práctica, esto significa que el proyecto debe estar justificado técnicamente, que lo instale personal habilitado y que exista un plan de mantenimiento.
Antes de contratar, pregunta siempre qué parte de la instalación entra en el RITE y quién firma la documentación.

Sistemas para climatizar una nave logística
No hay un sistema único. Lo habitual es combinar varios y repartir el trabajo según la época del año.
Ventilación y renovación de aire
Es la base. Se puede hacer con ventilación natural, aprovechando aberturas y lucernarios, o forzada, con extractores que sacan el aire viciado y caliente y permiten que entre aire exterior. Los extractores bidireccionales con compuerta motorizada y free cooling pueden extraer o impulsar según convenga, y aprovechan las noches frescas para enfriar la nave sin consumir en refrigeración.
Ventiladores HVLS y direccionales
Los ventiladores de gran diámetro y baja velocidad mueven grandes volúmenes de aire con un consumo moderado. En verano generan una sensación de frescor sobre las personas; en invierno ayudan a empujar hacia abajo el aire cálido acumulado bajo la cubierta. Puedes ver cómo se usan en cada estación en nuestra guía de ventiladores HVLS en verano e invierno, y consultar la gama de ventiladores HVLS industriales de 3 a 7,3 m. Para pasillos, muelles o puestos concretos, los ventiladores direccionales dirigen el flujo donde hace falta.
Enfriamiento evaporativo
El enfriador evaporativo baja la temperatura del aire al evaporar agua, con un consumo eléctrico muy inferior al de un equipo de compresión. Funciona mejor cuando el aire exterior es seco y requiere un caudal de renovación suficiente, porque el aire húmedo tiene que salir de la nave. Si quieres entender qué temperatura de impulsión cabe esperar, tenemos una guía sobre la temperatura de impulsión del evaporativo, y la gama completa de enfriadores evaporativos y adiabáticos industriales.

Aerotermia industrial
Para calefacción o para zonas que necesitan un control más fino, la aerotermia industrial para naves es una alternativa eficiente frente a los sistemas de combustión clásicos, y se puede reservar para las áreas donde de verdad se necesita.
Cómo se comparan
| Sistema | Qué aporta | Cuándo encaja mejor |
|---|---|---|
| Extracción y free cooling | Renovación y enfriamiento con aire exterior | Noches frescas, naves con aberturas, cualquier proyecto |
| HVLS | Movimiento de aire y destratificación | Naves de gran altura y superficie, todo el año |
| Evaporativo | Reducción de temperatura con bajo consumo | Climas secos y veranos calurosos |
| Aerotermia | Calefacción y control fino de zonas | Zonas de trabajo permanente o mercancía sensible |
La idea de fondo es que cada sistema trabaje en las horas y condiciones en que es más eficiente. Un estudio técnico previo es lo que permite repartir bien esos papeles.
Cómo se dimensiona un sistema
Dimensionar es decidir cuánto aire hay que mover y cuánta potencia hay que instalar. Hacerlo mal tiene dos costes: si te quedas corto, la nave no mejora; si te pasas, pagas equipos que no necesitas y consumes más.
Para el caudal de aire exterior, el RITE contempla cinco métodos de cálculo, según la guía técnica del IDAE: dos indirectos, que se basan en la ocupación o en la superficie, y tres directos, que se basan en la carga contaminante. Uno de los métodos directos usa la concentración de CO₂ como referencia, algo especialmente útil en naves donde la ocupación varía a lo largo del día.
En la práctica, un buen estudio recoge:
- Dimensiones de la nave y altura libre bajo cubierta.
- Número de personas por zona y por turno.
- Fuentes de calor y contaminantes (maquinaria, carga de baterías, tránsito de vehículos).
- Aberturas existentes y posibles ubicaciones de equipos.
- Datos climáticos de la localidad.
- Requisitos de la mercancía: rango de temperatura y humedad.
Con esos datos se calcula el número de renovaciones por hora, se comprueba que se cumplen los mínimos por trabajador del RD 486/1997 y se elige la combinación de equipos. Nuestra calculadora de renovaciones sirve para tener una primera estimación antes de la propuesta.
Nuestra visión: automatizar antes que sobredimensionar
Llevamos tiempo viendo el mismo patrón en naves logísticas: se compra potencia pensando en el peor día del año y después el sistema trabaja el resto del tiempo a destiempo. Nuestra forma de abordarlo es distinta. Primero diagnosticamos la nave, la dimensionamos según normativa y después combinamos ventilación, extracción y refrigeración gestionadas desde una misma plataforma IoT.
Ese controlador autónomo lee temperatura, humedad, CO₂ y época del año, y decide qué equipo conviene activar en cada momento. En los periodos de baja demanda, nuestra solución está pensada para que la climatización apenas tenga que intervenir, de modo que el ahorro aparece sobre todo cuando la nave no necesita esfuerzo.
Creemos que una nave grande se resuelve mejor con aire en movimiento, renovación inteligente y enfriamiento evaporativo que con una climatización tradicional de todo el volumen. Por eso lo ofrecemos llave en mano, con estudio técnico previo, instalación y ajuste remoto continuo.
la redacción
Cómo reducir el consumo de un almacén ya en marcha
Si ya tienes la nave y quieres mejorarla, no siempre hay que empezar de cero. Estas son las palancas más rentables:
- Aprovechar el aire exterior. El IDAE publica una guía sobre ahorro de energía mediante enfriamiento gratuito y recuperadores de calor, donde se explica que su idoneidad depende del uso del edificio y de la zona climática. En una nave logística, el free cooling nocturno suele ser una de las medidas más sencillas.
- Ajustar la regulación. Un sistema que arranca por horario y no por condiciones reales trabaja de más. Pasar a un control por temperatura, humedad y CO₂ evita funcionamientos innecesarios.
- Mover el aire antes de enfriarlo. Romper la estratificación con ventiladores de gran diámetro reduce la diferencia de temperatura entre el suelo y la cubierta y mejora la sensación térmica sin bajar la temperatura real.
- Cuidar la envolvente. Una cubierta mal aislada obliga a los equipos a trabajar más. El IDAE dispone de una guía de ATECYR sobre cálculo de aislamiento con métodos para estimar el espesor necesario en edificios e instalaciones industriales.
- Reparar fugas de aire. Muelles sin cortinas ni burletes, puertas que no cierran y aberturas sin compuertas son pérdidas constantes.
En general, una nave bien climatizada es la que ajusta la potencia a la demanda real y limita pérdidas, no la que más equipos tiene.
Mantenimiento: lo que mantiene el sistema rindiendo
Una instalación sin mantenimiento pierde caudal, consume más y acaba incumpliendo lo que se diseñó. Tanto el RITE como el RD 486/1997 lo contemplan. Los puntos básicos:
- Revisar periódicamente ventiladores, extractores, compuertas y motores.
- Limpiar o sustituir filtros, y en los enfriadores evaporativos, cuidar paneles y circuito de agua para evitar incrustaciones.
- Comprobar sensores y controladores, porque una sonda descalibrada hace que todo el sistema decida mal.
- Tener alarmas de avería que lleguen a una persona responsable.
- Documentar cada revisión.
En nuestro caso, el mantenimiento se combina con el ajuste remoto: como el controlador IoT registra el funcionamiento, es posible detectar desviaciones y corregirlas sin esperar a la siguiente visita. Puedes ver cómo trabajamos esta parte en nuestra página de mantenimiento.
Cómo trabajamos un proyecto de climatización logística
En Sierra Calderina diseñamos, instalamos y mantenemos sistemas de ventilación y climatización industrial para naves logísticas y almacenes. Partimos de un estudio técnico de tu nave, dimensionamos según normativa, instalamos con personal certificado in situ y dejamos el sistema bajo un controlador IoT autónomo. Si quieres ver cómo lo aplicamos a tu tipo de instalación, empieza por la página de ventilación y climatización de naves logísticas y almacenes, o solicita una propuesta a medida desde nuestra web.

Preguntas frecuentes
¿Es mejor climatizar o solo ventilar un almacén?
Depende de la mercancía y de la actividad. Si el objetivo es el confort de las personas y evitar el calor acumulado, la combinación de ventilación, movimiento de aire y enfriamiento evaporativo suele ser suficiente y más económica de operar. Si almacenas producto con un rango estricto de temperatura, necesitarás un control más fino en esa zona concreta.
¿Qué temperatura debe tener un almacén de trabajo?
El Real Decreto 486/1997 establece 14 a 25 ºC para trabajos ligeros y 17 a 27 ºC para trabajos sedentarios, con una humedad relativa entre el 30 y el 70 %. La temperatura concreta de tu almacén dependerá además de lo que exija la mercancía almacenada.
¿Cuántas renovaciones de aire necesita una nave?
No hay una cifra única. El mínimo legal por persona es de 30 m³ de aire limpio por hora en trabajos sedentarios y 50 m³ en el resto, pero el caudal real se calcula según el volumen, la ocupación, la actividad y los contaminantes de la nave. Por eso se hace un estudio previo y no se elige un equipo a ojo.
¿Sirve el enfriamiento evaporativo en cualquier zona de España?
Funciona especialmente bien donde el aire exterior es seco en los meses de más calor, como buena parte del interior peninsular. En zonas más húmedas se estudia con más cuidado, se combina con extracción y renovación abundantes y se controla la humedad para no superar el 70 % que marca la normativa de lugares de trabajo.
Fuentes
- Real Decreto 486/1997 sobre lugares de trabajo, INSST
- Real Decreto 1027/2007, RITE, BOE
- Guía técnica de instalaciones de climatización con equipos autónomos, IDAE
- Ahorro de energía mediante enfriamiento gratuito y recuperadores de calor, IDAE
- Guía ATECYR nº 3 sobre aislamiento, IDAE

